¡El croquetalismo ha llegado!

En toda mi vida sólo he guardado tres secretos. Los recuerdo perfectamente porque el tiempo que los tuve dentro sin poder contárselos a nadie, fue la peor época de mi vida.
He buscado en enciclopedias médicas y no he encontrado nada al respecto, pero estoy convencido de que padezco una seria enfermedad. Cada vez que he tenido un secreto, me ha inundado por dentro. Desde el momento en que se posa sobre la fértil tierra de mi cerebro, germina y no para de crecer hasta superar los límites de mi cuerpo. Y claro, tengo la impresión de que cualquiera que me mire, verá algún trozo por debajo del camal de mi pantalón o saliéndome en el espacio entre las uñas y la carne.
Con el último secreto que tuve que guardar la cosa fue todavía peor. Una mañana, después de varios días sin poder dejar de pensar en aquello, me levanté y me dí cuenta de que estaba a punto de salir disparado por el dedo gordo del pie. Lo tenía hinchado y me dolía horrores. Cuando me visitó el médico me quedé más tranquilo, sólo era un ataque agudo de gota. El caso es que me relajé tanto  en mi cometido, que acabé contándoselo a la enfermera.
Hoy de nuevo me veo en la tesitura de saber que sé algo que nadie más puede saber. Y además ha sido de manera fortuita. Esperando para la revisión del ácido úrico, en la consulta había dos señoras esperando su turno. Inocente de mí, me he acomodado a su lado tratando de pasar el tiempo hasta que me tocara.
Puedo jurar que no ha sido a propósito, pero en un descuido he oído que el único secreto para que no se abran las croquetas, es echarlas a la sartén cuando el fuego está bien caliente.
Y otra vez he vuelto a contarlo.

Desdentado

Comentarios

3 comentarios en “QUE NO SE ENTEREN”

  1. beduíno dice

    ¿Cómo se sabe cuándo el fuego está bien caliente? ¿O es otro secreto? jeje.
    Saludetes.

    Escrito el 2 Diciembre 2008 a las 23:29 h.
  2. Lincha y Relincha dice

    ¡Coño!
    Ahí estaba el fallo.
    Se lo diremos a nuestra madre.
    Responde a Beduíno, porfa, Sr. Desdentado, que ese interrogante también es apasionante…

    Escrito el 3 Diciembre 2008 a las 0:05 h.
  3. McCroquet® dice

    El proceso para cerciorarse de que el aceite está en su punto es similar al de las palomitas de microondas, cuando las burbujas del aceite revienten en intervalos de tiempo inferiores a 3 seg. o hasta que, estando situado a 1 metro de distancia de la sartén, te salte el susodicho aceite a la altura de la nuez.
    Ale ya me habéis hecho contar un secreto de empresa.

    Escrito el 4 Diciembre 2008 a las 13:30 h.

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