¡El croquetalismo ha llegado!

COJINES

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Hay cosas que nacen con mucha fortuna y otras con mucha menos. La parte más desafortunada del cuerpo, desde siempre, han sido los pies. No sé qué manía tiene todo el mundo, pero es difícil encontrar a alguien que se sienta orgulloso de sus pies.
Dentro del mundo podológico, lo más desprestigiado son las uñas. Las uñas de los pies serían dentro de un ranking de popularidad, las únicas que no se llevarían ningún voto.
Hay gente que decide pintarlas, pero no es para lucirlas, la única razón existente para pintarse las uñas de los pies, es la de tratar de esconder su repulsivo aspecto.
Pero yo no le veo nada malo. Las uñas de los pies han dado muchas alegrías a la humanidad, sin ir más lejos, mi cuñado que se come las uñas, las de las manos, de toda la vida, le rasca a mi hermana la espalda con las uñas de los pies.
Una vez, acumulando toda la roña que iba sacando de los dedos de los pies llegué a hacer una bola del tamaño de una croqueta. Y claro, con una bola de roña del tamaño de una croqueta se pueden hacer muchas cosas. Probé a rebozarla a ver que pasaba, y tomó una consistencia realmente mullida. Entonces pensé que, si reunía la cantidad suficiente de roña, podría rellenar un cojín para apoyar los pies encima de la mesa.
Entonces decidí que ese era el gran negocio de mi vida, recogería la roña de todos los pies que se pusieran a mi alcance y me pondría a vender cojines. La materia prima estaba tirada de precio y además mi madre, que tiene una pericia sobrehumana con la máquina de coser, podría hacer fundas de todos los tamaños y texturas.
Estaba todo planeado al milímetro, pero me pudo la ambición.
Un día salí a tomar una copa, conocí a una chica y la cosa acabó en mi casa. Todo iba de maravilla, pero cuando se quitó los calcetines todo se fue al traste. Sus uñas estaban impecables, no había ni una sola mota negra, nada donde rascar.
Cabía la posibilidad de que no todo el mundo tuviera las uñas llenas de roña, eso tiraba por tierra todas mis expectativas.

Desdentado

Comentarios

Un comentario en “COJINES”

  1. Cuchufletas en vinagre dice

    Creo que no deberías desanimarte con esa primera desilusión. Tu idea de negocio es realmente genial y por tanto, creo que deberías seguir luchando por ella.

    Si me permites que aporte un par de ideas para poder prosperar en tu negocio te sugiero que te asocies con la NBA. Con esos pies tan grandes y tanto sudor seguro que tienen suficiente roña para varios cojines. Sería el equivalente a Potosí, pero en roña.

    Yo tuve una idea parecida pero con las pelusas de debajo de la cama y el sofá. Pensé que las podría vender como almohadas de plumas de ganso. Al final desistí porque yo a mis pelusas les había tomado cariño, y puesto nombre.

    Escrito el 20 Diciembre 2008 a las 5:46 h.

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