¡El croquetalismo ha llegado!

HÚMEDA

Guardado en General

Esta mañana, siguiendo el ritual matutino, tras levantarme de la cama, he recogido del suelo el periódico con el crucigrama que tengo a medias y me he dispuesto a dejar caer la deposición mañanera.
Pero al contacto de mi piel con la taza, he notado cierta humedad. Era éste un hecho extraño, puesto que anoche, justo antes de acostarme, estuve en la misma posición al menos diez minutos, y no noté nada.
La primera idea que ha pasado por mi cabeza ha sido la de que algún extraño se había colado en mi casa para robarme todos los objetos de valor que encontrara a su paso. He salido corriendo hasta el salón para ver si echaba algo en falta o si había algún tipo de destrozo. Pero no se habían llevado ninguno de mis pequeños tesoros. No faltaba ni una sola en mi colección de chapas de cerveza e incluso estaba en su lugar mi ejemplar del Día Cuatro que me Fuera firmado por Andrés Ferrándiz Domene. Inmediatamente he descartado el robo. No hay nada más de valor en mi casa.
Después he pensado que podría haber sido el perro de mi vecina del segundo, un bicho pequeño y orejudo que se pasa el día ladrándome. Tal vez se había escapado y por algún agujero se había colado en mi casa. Pero también lo he descartado, sería demasiado irónico que se estuviera meando a diario en el portal del edificio y que, colándose en mi casa, utilizara el inodoro.
He pasado un rato cavilando hasta que, de golpe, he caído en la cuenta de lo que había pasado.
Esta noche la he pasado entera soñando con Marilyn, hemos andado rebozándonos como si fuéramos una sola croqueta casi hasta el amanecer y, claro, antes de irse, por fuerza, ha tenido que aliviarse.
Lo que no entiendo es, con las veces que ha venido, por qué tiene tanta aversión a sentarse en la taza de mi váter.

Desdentado

Comentarios

Deja tu comentario




Cerrar
Enviar por Correo