¡El croquetalismo ha llegado!

DE CORAZÓN

Guardado en General

Últimamente me andan ocurriendo ciertos episodios, ciertas situaciones, ciertas cosas extrañas que he dado en llamar “episodios paranormales transitorios que acaban en nada”.
Hasta ahora vivía, de vez en cuando, capítulos un tanto extraños que yo me empeñaba en achacar a mi avidez como investigador y a mi olfato literario. He tomado absenta en lugares inverosímiles, le he pedido fuego a algún que otro gánster y, muy de vez en cuando, me he despertado tapado con cartones sin saber por qué.
Pero esta semana lo estoy bordando.
Puedo asegurar que no he hecho una ouija ni he invocado a nadie, pero los sucesos paranormales se están convirtiendo en una constante en mi día a día.
No he tenido bastante viendo apariciones en las hojas de un periódico ni descubriendo textos que se reescriben tal cual sin conocerlos, no.
Hoy iba a preparar un revuelto para comer. Ayer entré a la frutería a comprar un par de tomates y acabé llenando la nevera de verdura, para acompañar los robellones y los ajos tiernos decidí comprar alcachofas.
Pues bien, hoy, mientras pelaba una alcachofa he escuchado pequeños gritos de dolor. Como no podía ser de otra manera, los gritos venían directamente del interior de la alcachofa y yo, que siempre he sido muy receptivo ante el dolor ajeno, no he podido más que preguntarle acerca de sus dolores.
Cuando me he acercado a saber cuál era la causa de su dolor, me ha contado que lloraba porque no tenía corazón.
Ante tal afirmación y suponiendo que lo que venía eran lamentos en torno a una multinacional que se dedicaba a vender verduras y hortalizas congeladas, he tomado la determinación de bajar al bar a comerme unas croquetas.
Bastantes noticias descorazonadoras pueblan los telediarios.

Desdentado

Comentarios

Deja tu comentario




Cerrar
Enviar por Correo