¡El croquetalismo ha llegado!

Hace unos días mi vida dio un giro copernicano. Soy un hombre nuevo, independiente en todos los ámbitos (incluso en el económico) y lleno de energía.
Lo malo es que, aunque la herencia me llegó la semana pasada, ha sido hoy cuando me he dado cuenta del cambio radical en mi existencia. Quieras que no, me sabe mal.
Siempre he soñado con poder decir aquello de “hoy es el primer día del resto de mi vida” y resulta que al llegar, me pasó desapercibido.
El primer día del resto de mi vida fue antesdeayer, o quizás el día de antes y he pasado este tiempo sin saberlo. Resulta doloroso pensar que podía haber bajado al bar y, delante de un plato de croquetas completamente diferente al del día anterior, reclamar un poco de silencio entre la concurrencia y decir, hinchando el pecho, que había dejado de ser la persona que conocían y que por fin me había convertido en lo que cualquiera sueña para sí mismo. Es tarde ya.
Creo que nunca me perdonaré no haber estado presente en un momento tan especial para mí, hasta ahora no me había importado en exceso esto de ser tan despistado, me resultaba casi gracioso que las cosas ocurrieran a mi alrededor sin ser consciente de que estaban pasando, pero este extremo me parece grotesco.
Así que ando un poco preocupado, he pasado los primeros días de mi nueva vida sin ser consciente de estar viviéndola y la primera reacción al darme cuenta del tren al que había subido, y que me acompañará de por vida, ha sido tener un cabreo desmesurado, cerca del hostiaputosismo
Estoy empezando a pensar que el giro que he dado en mi vida ha sido hacia la violencia.

Desdentado

Comentarios

Deja tu comentario




Cerrar
Enviar por Correo